Independently published
Libro: Textos seleccionados de Bakunin: Comprender el Anarquismo desde su pionero.
Libro: Textos seleccionados de Bakunin: Comprender el Anarquismo desde su pionero.
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
| Formato | Tapa Blanda |
| Número de páginas | 592 |
Mijaíl Bakunin, figura esencial del pensamiento anarquista del siglo XIX, articula en Textos escogidos una crítica radical del poder político, la religión y la explotación social. Su visión se despliega en diferentes ejes, entre ellos el federalismo, el antiteologismo, el papel de la mujer, y la noción del Estado, que se entrelazan con su defensa del socialismo libertario.
En Federalismo, socialismo y antiteologismo, Bakunin comienza planteando su oposición a todo sistema autoritario. Parte de una "Proposición razonada" dirigida al Comité Central de la Liga de la Paz y la Libertad, donde desarrolla su concepción de un federalismo libertario, antagónico al centralismo estatal. El federalismo bakuninista no es meramente territorial, sino profundamente social: una federación de comunas libres, autogestionadas, vinculadas entre sí por acuerdos voluntarios. Frente al socialismo estatal o autoritario, que él consideraba una nueva forma de opresión, Bakunin defendía un socialismo de base, nacido del pueblo, que destruyera las jerarquías políticas y económicas.
En el análisis del socialismo, Bakunin lo considera inseparable de la libertad. La emancipación no puede venir del Estado, sino de la acción directa de los trabajadores. Su rechazo al teologismo es igualmente tajante: la religión es para él una construcción ideológica que refuerza la obediencia y la sumisión. En los fragmentos titulados Antiteologismo I a VII, Bakunin desmonta la idea de un Dios como fundamento de la moral o el orden social, considerando que toda forma de autoridad divina justifica el sometimiento humano.
En Dios y el Estado: notas sobre Rousseau, Bakunin emprende una confrontación con el pensamiento ilustrado. Aunque reconoce en Rousseau un crítico del poder despótico y un defensor de la voluntad general, lo acusa de justificar la autoridad del Estado como expresión de la libertad popular. Para Bakunin, esto constituye una contradicción insalvable: toda autoridad externa que se imponga sobre el individuo, aunque se justifique como expresión colectiva, sigue siendo una negación de la libertad. Su crítica a Rousseau es, al mismo tiempo, una crítica a toda forma de democracia representativa que concentre poder en manos de pocos.
En Estatismo y anarquía, obra clave del pensamiento bakuninista, el autor desarrolla una crítica frontal al socialismo estatal y al centralismo organizativo. Analiza el modelo de socialismo de Estado propuesto por los marxistas y lo considera una forma renovada de dominación burocrática. Bakunin anticipa el riesgo de que, tras una revolución, una nueva élite —los intelectuales, los "sabios", los dirigentes del partido— usurpe el poder en nombre del proletariado, instaurando una dictadura tecnocrática. Frente a ello, defiende la acción directa de las masas y una organización federalista sin jerarquías, donde la autoridad sea sustituida por el pacto libre.
La sección Tácticas revolucionarias presenta las estrategias que Bakunin propone para la transformación social. Su pensamiento estratégico es práctico, aunque profundamente ético. Rechaza el reformismo, pero también cuestiona las conspiraciones de élite que excluyen al pueblo. Cree en la insurrección popular organizada desde las bases, con una preparación adecuada pero sin estructuras verticales. La revolución no debe ser impuesta desde arriba ni decretada por minorías: debe surgir de la conciencia colectiva de los oprimidos.
Finalmente, en Dios y el Estado, Bakunin culmina su crítica tanto del poder político como del fundamento religioso de la autoridad. El "deicidio" —el asesinato de Dios— es para él un paso necesario hacia la liberación humana. Mientras exista un principio divino, habrá una justificación moral para la obediencia. La idea de Dios, afirma, es incompatible con la libertad: si Dios existe, el hombre es esclavo. Si el hombre quiere ser libre, debe negar a Dios y toda forma de autoridad trascendente.
Share

Provetodo - provedor integral
🇨🇱 Chile: Duble Almeyda 5595, Of. 904, Ñuñoa, Santiago
🇵🇪 Perú: PEFRED S.A.C, Chancay 32, San Juan de Lurigancho, Lima 1542
+56991709189
© 2026 Provetodo. Todos los derechos reservados.