{"product_id":"libro-casas-muertas-oficina-n1-11-piteas","title":"Libro: Casas muertas \/ Oficina N.º1: 11 (Piteas)","description":"\u003ctable style=\"border-collapse:collapse;margin-bottom:16px;width:100%\"\u003e\n\u003ctr\u003e\n\u003ctd\u003e\u003cstrong\u003eFormato\u003c\/strong\u003e\u003c\/td\u003e\n\u003ctd\u003eTapa Dura\u003c\/td\u003e\n\u003c\/tr\u003e\n\u003ctr\u003e\n\u003ctd\u003e\u003cstrong\u003eNúmero de páginas\u003c\/strong\u003e\u003c\/td\u003e\n\u003ctd\u003e199\u003c\/td\u003e\n\u003c\/tr\u003e\n\u003c\/table\u003e\u003cp\u003e«Yo no vi las casas ni las ruinas. Yo solo vi las llagas de los hombres» Antaño conocido como la rosa de los Llanos por su belleza y prosperidad, Ortiz es ahora un pueblo en ruinas, asolado por la guerra y la enfermedad. Entre sus escombros y los ecos de una gloria pasada vive Carmen Rosa, una joven que sueña con un futuro lejos del recuerdo y la muerte, allá en el desierto, donde dicen que la prosperidad brota de la tierra y de la noche a la mañana nacen flamantes pueblos en los que la vida bulle con ardor. Casas muertas y Oficina N.º1 forman un díptico que marcó un hito en la literatura venezolana y fue admirado por escritores como Gabriel García Márquez y Pablo Neruda. Con un lirismo extraordinario, Miguel Otero Silva nos muestra la lenta agonía de un pueblo herido de muerte, y el nacimiento apresurado de los primeros asentamientos petroleros del país. «Hay en Ortiz la misma grandeza épica de Macondo y de Comala». LIBROS \u0026amp; LETRAS\u003c\/p\u003e","brand":"Trotalibros","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":59675919843409,"sku":"9992076224","price":216.0,"currency_code":"PEN","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0669\/6455\/3809\/files\/61fV9wXemLL.jpg?v=1781939894","url":"https:\/\/provetodo.cl\/es-pe\/products\/libro-casas-muertas-oficina-n1-11-piteas","provider":"Provetodo ","version":"1.0","type":"link"}