{"product_id":"libro-considerar","title":"Libro: considerar","description":"\u003ctable style=\"border-collapse:collapse;margin-bottom:16px;width:100%\"\u003e\n\u003ctr\u003e\n\u003ctd\u003e\u003cstrong\u003eFormato\u003c\/strong\u003e\u003c\/td\u003e\n\u003ctd\u003eTapa Blanda\u003c\/td\u003e\n\u003c\/tr\u003e\n\u003ctr\u003e\n\u003ctd\u003e\u003cstrong\u003eNúmero de páginas\u003c\/strong\u003e\u003c\/td\u003e\n\u003ctd\u003e166\u003c\/td\u003e\n\u003c\/tr\u003e\n\u003c\/table\u003e\u003cp\u003eLa naturaleza medible del tiempo, que compara su transcurrir con la existencia de acontecimientos que se espacian a lo largo de él, se hace evidente y palpable cuando miramos al cielo. Hablamos del reloj de sol. Los acontecimientos en este caso son los pasos “diarios” del sol por su punto más alto.\u003cbr\u003eEl espacio existe en tanto hay cosas que lo ocupan y el tiempo existe en cuanto hay cuerpos que en diferentes ahoras se encuentran en lugares o estados diferentes. Estos ahoras son los eslabones que forman la cadena del tiempo. La línea del tiempo. La sucesión de segundos, horas, días, meses y años. Es una forma de ver el tiempo como un espacio lineal. Es “espacializar” al tiempo. Es poner a los días uno tras otro. Los pasados y los futuros. En una línea. En un espacio lineal. Así se inventó el calendario. Pero antes se tuvo que descubrir una unidad de medida del tiempo tan fiable como el día. El Sol y las estrellas ayudaron a ello.\u003c\/p\u003e","brand":"Independently published","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":59754496000081,"sku":"B0DJGBV5YZ","price":52000.0,"currency_code":"CLP","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0669\/6455\/3809\/files\/619vJp0P5mL.jpg?v=1783375172","url":"https:\/\/provetodo.cl\/es-cl\/products\/libro-considerar","provider":"Provetodo ","version":"1.0","type":"link"}